Wednesday, July 30, 2008

Final feliz con calzones nuevos

No se si uds. gente bonita que visita con asiduidad este blog de perdición supieron que la mascotita del mal de mi casero, el infecto perro Bunbury se merendó 5 de mis mejores trusas de Fruit On the Loom (las quiero por acolchaditas y mantiene todo en su lugar), de hecho, nombré ese lamentable suceso como "The Bunbury Incident".

Total que hace unos días, estaba yo trabajando intensamente Herr Kronenburg me habla a mi celular para preguntarme que qué talla uso, a lo que yo pensé "¿Y esté mamón para qué quiere saber?" y ahi voy de facilote y le digo (¡no les voy a decir aqui a ustedes, lángaros!) y asi paso el día sin ninguna importancia.

Pues bien, cual no sería mi sorpresa que Herr Kronenburg me da hoy 5 trusas nuevecitas de calzones Fruit On the Loom y solo me queda decir esto: Así se deberían portar TODOS los dueños de mascotas que destrozan y desmadran y me pongo de pie y le brindo unos aplausos al Sr. Herr Don Kronenburg, un verdadero y finísimo caballero de la más pura raigambre vikinga y holandesa.

¡Aplausos, aplausos a él!

2 comments:

polvo de menta said...

final feliz.... bah!

y no hubo venganza, ni sangre... ni nadie se comio al perro... bah!

Rulo M. Y. said...

No se, eso de las trusas, me quita el aire, me dificulta la respiración, me sofoca. Quizás Bunbury piense igual, o quizás sea porque te paseas en tus tersas tangas los domingos, al calor y cervezas del fútbol. Bunbury podría querer decirte algo. ¿No ha intentado aprovecharse de tu pierna? Piensalo Gerardo y ten cuidado... mucho cuidado...